lunes, 5 de noviembre de 2012

Malos hábitos de todos los días: la mala respiración. Parte 2

Resumiendo la entrada anterior: respirar usando el pecho para llenar los pulmones de aire y es muy mala para la salud, provoca alergias, ansiedad y envejecimiento prematuro, entre otros males. Lamentablemente es un hábito muy extendido y son pocos los que saben respirar correctamente.

Lo buena noticia es que puedes entrenar a tu cuerpo para respirar correctamente y con un poco de práctica lo vas a hacer incluso mientras duermes. En esta entrada vamos a ayudarte con 2 ejercicios básicos para corregir tu respiración y mejorar tu salud (estos ejercicios también son buenos para los abdominales).

Es posible que no saques estos abdominales, pero sería genial no?
Los ejercicios a continuación los puedes realizar en tus ratos libres: mientras vas en el bus, antes de dormir, mientras caminas o en la oficina. 

Ejercicio 1


Este ejercicio es muy fácil de realizarlo en cualquier lado. Simplemente al inhalar infla tu estomago mientras mantienes tu pecho quieto, aguanta un segundo la respiración y luego contrae tus abdominales mientras exhalas el aire.

Este ejercicio fortalece el diafragma y eso significa que tus pulmones van a tomar mayor cantidad de oxígeno del ambiente. Los resultados vas a empezarlos a ver luego de un par de semanas de práctica (de acuerdo a que tan en serio tomes el ejercicio), la primera señal de que lo estás haciendo bien es que te vas a sentir con mayor energía y si tienes alergias es seguro de que van a disminuir considerablemente (con un poco de suerte quizá hasta desaparezcan). 

Otro efecto que vas a notar es que vas a aguantar la respiración por más tiempo.

Ejercicio 2 


Este ejercicio es para los que quieren ir un poco más allá. No es necesario haber practicado el ejercicio anterior para hacer este; pero es recomendable. Aquí vamos a usar respiración abdominal profunda para disminuir la frecuencia de respiraciones por minuto.

Para mejores resultados es mejor que escojas algún lugar tranquilo, en donde te puedas concentrar. Siéntate en una posición cómoda y sigue los siguientes pasos:

  • Coloca una mano en tu pecho y la otra en tu abdomen. Cada vez que aspires, la mano en tu abdomen debería elevarse mucho más que la que está en tu pecho. 
  • Inhala lentamente inflando tu abdomen para que el aire penetre hasta la base de tus pulmones, cuando ya no puedas absorber más aire, aguanta la respiración por 7 segundos. 
  • Lentamente exhala a través de tu boca, mientras cuentas hasta 8. Suavemente contrae el estomago (como cuando quieres verte más delgado) para sacar todo el aire acumulado en tus pulmones. Esta parte es muy importante y no debes volver a inhalar hasta no haber exhalado completamente. 
  • Repite el ciclo 5 veces más. Luego trata de mantener un ritmo de respiración de 6 veces por minuto, o sea una respiración completa cada 10 segundos, por unos 10 minutos. 

Recuerda que las manos en el estomago y el pecho son solo indicadores y puedes quitarlos si sientes que has dominado la técnica.

Este ejercicio no solo te va a afectar físicamente, disminuyendo tu presión sanguínea, aumentando tu energía y previniendo todos los síntomas que mencionamos en la entrada anterior; sino que también va a ir afectando a tu estado emocional, relajándote tu mente para que tomes decisiones con mayor tranquilidad.

Así es como debería verse el vientre cuando exhalas e inhalas.
Estas son las dos técnicas más básicas de respiración que se pueden realizar sin la supervisión de un profesional; pero son las más efectivas e importantes. Recuerda practicarlas todos los días, cada vez que tengas algún rato libre, para sentir resultados

Dejen un comentario si tienen dudas respecto al tema.

Fuentes:

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